Me pediste palabras, -palabras de amor-, y te escribí versos con sentimientos infinitos, y al recitar mis rimas descubriste que lo nuestro no tenía fin. Y te amarraste a mi cintura esperando que no amaneciera jamás; nos fundimos en un único abrazo, -interminable-, que nos hizo ser uno y deseamos que el tiempo se parara justo en ese intante.
Sentí cómo tus lágrimas dibujaban mi cadera, pero, ¿Por qué lloras vida mía?, te pregunté; y con todo el dolor de tu alma me confesaste que tenías un miedo terrible a que llegara el final... Te cogí suavemente por la barbilla y dirigí tus ojos hacia los míos: No temas, el amor no acaba nunca.
Un rincón para la palabra, el silencio, para todo aquello que nunca nos dijimos...
jueves, 24 de julio de 2008
lunes, 14 de julio de 2008
Amantes
Publicado por
Arioleta
Sentí miedo. Perdí el rumbo y las palabras empezaron a borrarse de mis dedos como vuelan los sentimientos cuando la vergüenza nos impide besarnos.Quise morir. Perderme para siempre del recuerdo, dejar de existir en tu memoria y dejar libre tu corazón al viento.
Decidí silencio. Callé para siempre cada latido, cada paso y entendí que a la parca le había llegado el momento.
Sentí paz. Perdí el aliento.
Sentí frío. Tomaste mi mano y me fui queriendo.
Te amé. Te amaré siempre...
Dedicatoria
Publicado por
Arioleta
El viento huele a tristeza y la lluvia cae cada vez más fría. No sé hacia donde dirigirme, me siento perdida, sin rumbo, camino entre la gente intentando evitar si quiera rozarlos, quiero pasar desapercibida entre el tumulto. Cualquier rincón es bueno, mejor aún si hay sombra durante el día y cobijo durante la noche.
Llevo ya varios días comiendo de lo poco que algunos me dejan, bebiendo del agua que dejó la tormenta. Me siento débil, estoy cada vez más flaca y este cansancio no me permite siquiera huir cuando algunos niños que se divierten tirándome piedras...
La vida es una mierda.
Apenas recuerdo mi infancia, pero sé que crecí feliz; y ahora, en apenas unos años he pasado a no ser nada, se olvidaron de mí, se fueron de casa y echaron la llave y mi corazón quedó rendido al olvido de los que un día fueron mi vida.
Mis pasos son casi tan lentos como el latido de mi corazón. Lloro, lloro cada noche anhelando el calor de sus caricias y juegos, a veces me pregunto si me recordarán.
Hoy he dejado que mi cuerpo sea el que mande porque ya no obedece mis órdenes. Muero, muero lentamente, y la agonía es lenta y dolorosa...
--------------------------------------------------------------------------------------------
Alguien se ha acercado a mí, lo sé porque aún tengo vivo el olfato, no reconozco su olor, pero es dulce, no me importaría morir con este sabor en mi boca...
--------------------------------------------------------------------------------------------
Despierto. Estoy en un sitio caliente, cómodo. Otros perros se acercan a olisquearme, no los conozco, siento miedo.
Después de varios días aquí, me siento casi como en casa. Estoy siempre acompañado y todos los días vienen voluntarios a echarnos una mano: nos alimentan, nos asean, nos curan y, sobre todo, nos quieren.
Creo que este puede ser el principio de una nueva vida, otra oportunidad.
Dedicado a los voluntarios de la Protectora "La Bienvenida" de Ciudad Real.
Llevo ya varios días comiendo de lo poco que algunos me dejan, bebiendo del agua que dejó la tormenta. Me siento débil, estoy cada vez más flaca y este cansancio no me permite siquiera huir cuando algunos niños que se divierten tirándome piedras...
La vida es una mierda.
Apenas recuerdo mi infancia, pero sé que crecí feliz; y ahora, en apenas unos años he pasado a no ser nada, se olvidaron de mí, se fueron de casa y echaron la llave y mi corazón quedó rendido al olvido de los que un día fueron mi vida.
Mis pasos son casi tan lentos como el latido de mi corazón. Lloro, lloro cada noche anhelando el calor de sus caricias y juegos, a veces me pregunto si me recordarán.
Hoy he dejado que mi cuerpo sea el que mande porque ya no obedece mis órdenes. Muero, muero lentamente, y la agonía es lenta y dolorosa...
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Alguien se ha acercado a mí, lo sé porque aún tengo vivo el olfato, no reconozco su olor, pero es dulce, no me importaría morir con este sabor en mi boca...
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Despierto. Estoy en un sitio caliente, cómodo. Otros perros se acercan a olisquearme, no los conozco, siento miedo.
Después de varios días aquí, me siento casi como en casa. Estoy siempre acompañado y todos los días vienen voluntarios a echarnos una mano: nos alimentan, nos asean, nos curan y, sobre todo, nos quieren.
Creo que este puede ser el principio de una nueva vida, otra oportunidad.
Dedicado a los voluntarios de la Protectora "La Bienvenida" de Ciudad Real.
viernes, 27 de junio de 2008
La tristeza
Publicado por
Arioleta

La tristeza tiene cuerpo, tiene rostro.
La tristeza tiene ojos tristes y mirada vacía.
La tristeza tiene una boca que no sabe besar.
La tristeza tiene voz y es la mía.
Reconozco su rostro cuando me cruzo con ella.
La tristeza tiene andares sinuosos.
La tristeza tiene pasos de alquitrán.
La tristeza tiene un destino incierto.
La tristeza comparte el camino que también es mío.
Reconozco su silueta en cada sombra del pasillo.
La triteza se empeña en venir conmigo,
en sentarse siempre a mi lado,
en beber de mi mismo vaso,
en amar a mis seres amados.
La tristeza se instaló en mi alma,
tomó como suyas mi mirada y mi voz,
se vistió de Gloria bendita,
porque la tristeza soy yo.
Inseguridad
Publicado por
Arioleta

Quisiera escribir palabras hermosas, ser capaz de dictarle a mis dedos los sentimientos más bellos, pero cada vez que intento plasmar en alguna parte lo que siento, de mis ojos solo sale tristeza. Y me esfuerzo, por mí, por mi pareja, por todos a los que quiero, y cada día invento palabras y gestos nuevos, entre risas y miradas cómplices..., pero dudo de todo lo que hago.
Soy alguien distinto, un extraño, una persona distinta que me obliga entre susurros, que me inspira pensamientos.
Soy, en la noche, soy yo misma, intentando escapar en mis sueños. Sé que anoche hablé, me senté en la cama y dicté varios versos... y eso, eso no lo recuerdo.
Pero, ¿quién habla ahora? ¿Soy yo o soy mi cuento? Es díficil sobrevivir a este dilema, habrá quien piense que es enfermedad, pero yo no, yo lo llamo simplemente indecisión, inseguridad.
Solo silencio
Publicado por
Arioleta
Odio sentirme así: inútil, pequeña, fea... Por más que intento, no encuentro en mí algo que me salve de este sinsabor en el que me encuentro; estoy atrapada dentro de mi vida y no puedo escapar de ella, porque aunque quisiera soy cobarde para tomar la decisión de acabar con ella.
A veces desearía quedarme pegada a las sábanas de mi cama, fundirme con el azul oscuro de mi lecho y entrelazarme entre sus hilos, y dormir, dormir eternamente, cómoda, a tu lado siempre, sin dar ni un ruido, sin molestar siquiera.
Vivo en un mundo complejo en el que no hay cabida para la verdad más pura, todo se pervierte y acabas siendo uno de ellos, igual al resto, sin más intereses que los duros que llevas en el bolsillo y la talla del pantalón. Somos apariencia. Somos una mentira.
Solo pido el silencio necesario para que alguien oiga, escuche, mi llamada de socorro, mi grito desesperado...
A veces desearía quedarme pegada a las sábanas de mi cama, fundirme con el azul oscuro de mi lecho y entrelazarme entre sus hilos, y dormir, dormir eternamente, cómoda, a tu lado siempre, sin dar ni un ruido, sin molestar siquiera.
Vivo en un mundo complejo en el que no hay cabida para la verdad más pura, todo se pervierte y acabas siendo uno de ellos, igual al resto, sin más intereses que los duros que llevas en el bolsillo y la talla del pantalón. Somos apariencia. Somos una mentira.
Solo pido el silencio necesario para que alguien oiga, escuche, mi llamada de socorro, mi grito desesperado...
lunes, 23 de junio de 2008
Días de colores
Publicado por
Arioleta
Hay días en los que simplemente me canso de vivir.
Los hay de cielo, azul despejado,
limpio de nubes que ensombrecen nuestros pasos;
cielo infinito y caminos aún no andados,
días en los que no me importaría elevarme a lo más alto
y buscar a todos mis seres perdidos, amados....
Los hay rojos y anaranjados,
teñidos de furia, locura y sangre,
desteñidos de mentiras y rotos el corazón y el alma,
días en los que no miraría atrás,
en los que me iría a cualquier parte sin intención de regresar...
Los hay ocres, amarillos de hierro hidratado,
días en los que reina el silencio
y las miradas se pierden como se apaga la luz del día,
momentos en los que el único sentimiento
que alivia este calor mortecino es el silencio...
Los hay blancos, vacíos de todo y llenos de nada.
Los hay negros, repletos de ausencias y de recuerdos.
Los hay, simplemente, y no veo el momento en que llegue mi muerte.
Los hay de cielo, azul despejado,
limpio de nubes que ensombrecen nuestros pasos;
cielo infinito y caminos aún no andados,
días en los que no me importaría elevarme a lo más alto
y buscar a todos mis seres perdidos, amados....
Los hay rojos y anaranjados,
teñidos de furia, locura y sangre,
desteñidos de mentiras y rotos el corazón y el alma,
días en los que no miraría atrás,
en los que me iría a cualquier parte sin intención de regresar...
Los hay ocres, amarillos de hierro hidratado,
días en los que reina el silencio
y las miradas se pierden como se apaga la luz del día,
momentos en los que el único sentimiento
que alivia este calor mortecino es el silencio...
Los hay blancos, vacíos de todo y llenos de nada.
Los hay negros, repletos de ausencias y de recuerdos.
Los hay, simplemente, y no veo el momento en que llegue mi muerte.
miércoles, 18 de junio de 2008
Sentidos opuestos
Publicado por
Arioleta
¿Qué mal te hice para que me olvidaras? Por más que lo pienso no sé en qué momento perdimos la fe, qué fue lo que hizo que olvidáramos nuestros nombres y dejáramos de ser un único ser por los invisibles lazos del amor.
O quizá fue eso... que dejaron de ser invisibles y nos dimos cuenta de que eran tan insignificantes, tan sin sentido que se fueron deshilachando hasta que quedaron en nada e, inevitablemente, soltamos nuestras manos, desviamos las miradas y dirigimos nuestros pasos en sentidos opuestos.
O quizá fue eso... que dejaron de ser invisibles y nos dimos cuenta de que eran tan insignificantes, tan sin sentido que se fueron deshilachando hasta que quedaron en nada e, inevitablemente, soltamos nuestras manos, desviamos las miradas y dirigimos nuestros pasos en sentidos opuestos.
martes, 3 de junio de 2008
Seré su sombra
Publicado por
Arioleta
Porque odiar también es sentir...
Porque ciertos actos cometidos por humanos los convierten en animales, por sus terribles atrocidades y su nula conciencia... por ello, me permito el lujo de odiar y decirles que...
Seré su sombra. A partir de ahora no podrán dormir tranquilos, acecharé en la obscuridad y seguiré todos sus pasos, y cuando se descuiden, me acercaré por detrás y les susurraré al oído que...
Soy jauría de perros enloquecidos clamando venganza, soy la sangre que injustamente han derramado, soy el odio que generan concentrado en estacas que usaré para atravesar sus corazones, soy la serpiente venenosa que se comerá a sus hijos y a los hijos de sus hijos para acabar de raíz con el mal que corre por sus venas.
Seré su sombra. Les perseguiré incesante hasta el día de su muerte. No volverán a mirar a nadie a la cara porque, aunque sólo sea un fantasma en su miserable existencia, reconocerán mi rostro y temerán encontrarlo, porque cuando me cruce con ellos, con un solo roce quedarán paralizados y podré gritarles sin piedad que...
No creo en Dios ni en su justicia, no creo en el Hombre ni en sus mezquinas palabras... Yo impartiré la justicia que ellos merecen y les abriré las puertas del lugar donde habita mi odio y el de todos los que amamos la vida, porque no merecen piedad, porque recibirán lo que han dado, porque su fin será la paz que merece REGINA.
(Dedicado a Regina, asesinada a sangre fría y con una crueldad que roza los límites de la locura, porque se haga justicia...)
Porque ciertos actos cometidos por humanos los convierten en animales, por sus terribles atrocidades y su nula conciencia... por ello, me permito el lujo de odiar y decirles que...
Seré su sombra. A partir de ahora no podrán dormir tranquilos, acecharé en la obscuridad y seguiré todos sus pasos, y cuando se descuiden, me acercaré por detrás y les susurraré al oído que...
Soy jauría de perros enloquecidos clamando venganza, soy la sangre que injustamente han derramado, soy el odio que generan concentrado en estacas que usaré para atravesar sus corazones, soy la serpiente venenosa que se comerá a sus hijos y a los hijos de sus hijos para acabar de raíz con el mal que corre por sus venas.
Seré su sombra. Les perseguiré incesante hasta el día de su muerte. No volverán a mirar a nadie a la cara porque, aunque sólo sea un fantasma en su miserable existencia, reconocerán mi rostro y temerán encontrarlo, porque cuando me cruce con ellos, con un solo roce quedarán paralizados y podré gritarles sin piedad que...
No creo en Dios ni en su justicia, no creo en el Hombre ni en sus mezquinas palabras... Yo impartiré la justicia que ellos merecen y les abriré las puertas del lugar donde habita mi odio y el de todos los que amamos la vida, porque no merecen piedad, porque recibirán lo que han dado, porque su fin será la paz que merece REGINA.
(Dedicado a Regina, asesinada a sangre fría y con una crueldad que roza los límites de la locura, porque se haga justicia...)
miércoles, 21 de mayo de 2008
miércoles, 7 de mayo de 2008
Amor olvidado
Publicado por
Arioleta
No es que queramos, es que, simplemente, a veces pasa que llega de pronto el día en el que somos completos desconocidos. Es algo inevitable cuando después de tanto tiempo juntos nos acostumbramos el uno al otro y sin más motivo dejamos de ser especiales, somos uno más de los tantos que habitamos el planeta, solo individuos.
Conocemos nuestros nombres, nuestros rostros, pero no sabemos quienes ni cómo somos en realidad. Nos volvemos opacos y ningún sentimiento nuevo atraviesa el cristalino, ya no queda nada, solo silencio.
Espero impaciente el momento en que una mañana al despertar me sorprenda tu presencia, me pregunte cómo hemos llegado aquí y quiera de nuevo enamorarme de ese extraño que en su día fuiste...
Conocemos nuestros nombres, nuestros rostros, pero no sabemos quienes ni cómo somos en realidad. Nos volvemos opacos y ningún sentimiento nuevo atraviesa el cristalino, ya no queda nada, solo silencio.
Espero impaciente el momento en que una mañana al despertar me sorprenda tu presencia, me pregunte cómo hemos llegado aquí y quiera de nuevo enamorarme de ese extraño que en su día fuiste...
viernes, 18 de abril de 2008
Romper cadenas
Publicado por
Arioleta
A veces mis sueños van más allá...
Rompo las cadenas que me atan a esta realidad y mis deseos se hacen los dueños de mis pasos. La sensación es tan fuerte que hay ocasiones en las que no distingo sueño de realidad, en las que desearía no despertar y continuar bajo el embrujo de lo que esconde mi subconsciente.
No tiendo porqué mi cabeza se empeña en escapar; por más que intento convencerla de que esto funciona, de que he encontrado mi sitio... ella se empeña en mostrarme el mismo mundo pintado en otros colores, un destino diferente, en el que soy mejor, más fuerte, más capaz. Eso me lleva a plantearme si realmente soy quien soy o solo un reflejo.
¿Acaso me equivoqué? ¿Elegí el camino equivocado? Porque sólo puedo vivir esta realidad, porque ¿me conformo? No sé, no encuentro una explicación convincente, a la vez que escribo esto mi cabeza está en otra parte...
Necesito una señal clara de que no me equivoco, de que los sueños solo son eso, humo, y de que mi vida es la ¿adecuada?
Rompo las cadenas que me atan a esta realidad y mis deseos se hacen los dueños de mis pasos. La sensación es tan fuerte que hay ocasiones en las que no distingo sueño de realidad, en las que desearía no despertar y continuar bajo el embrujo de lo que esconde mi subconsciente.
No tiendo porqué mi cabeza se empeña en escapar; por más que intento convencerla de que esto funciona, de que he encontrado mi sitio... ella se empeña en mostrarme el mismo mundo pintado en otros colores, un destino diferente, en el que soy mejor, más fuerte, más capaz. Eso me lleva a plantearme si realmente soy quien soy o solo un reflejo.
¿Acaso me equivoqué? ¿Elegí el camino equivocado? Porque sólo puedo vivir esta realidad, porque ¿me conformo? No sé, no encuentro una explicación convincente, a la vez que escribo esto mi cabeza está en otra parte...
Necesito una señal clara de que no me equivoco, de que los sueños solo son eso, humo, y de que mi vida es la ¿adecuada?
miércoles, 16 de abril de 2008
Solo no soy
Publicado por
Arioleta
Solo soy sombra de lo que fui, de lo que nunca seré.
Solo soy palabras vacías que no dicen nada.
Solo soy besos sin amor, caricias sin calor.
Solo soy miradas perdidas que se pierden en la distancia.
Solo soy negro, negrura inmensa como la nada.
Solo soy silencio, el que aguarda tus palabras.
Solo soy una silla ocupada, un espacio mal usado.
Solo soy lágrimas que brotan sin explicación.
Solo soy puertas cerradas y ventanas sin cristal.
Solo soy locura, tontunas y otras cosas sin sentido.
Río, claro que río, porque sé cómo hacerlo.
Y puedo tocarte y cogerte la mano como antes...
Beso, claro que beso, moriría si no pudiera tenerte.
Y puedo acariciarte recorriendo todo tu cuerpo.
Pero al final, no soy nada. Me siento como el viento, inquieto, que va y viene, que enreda tu pelo, que cierra puertas de golpe, que atrapa pensamientos en la corriente, pero al final se va y abandona todo lo que tocó.
Si muriera, ¿quién me recordaría? Alguien volvería a ocupar mi silla, cambiaría el montón de tonterías que tengo en la mesa por orden y concierto. Alguien habrá que hable, de cosas con sentido, que te ame hasta la saciedad, que te bese, te acaricie y te mire como a nadie. Será colores y habrá vida a cada paso, todos la querrán y la admirarán, habrá sonrisas y puertas abiertas cada vez que llegue a algún lugar...
Entonces, ¿dónde quedaré yo? Una lápida grabada con mi nombre, cerca de la de mi abuela, sólo pido eso.
Solo soy palabras vacías que no dicen nada.
Solo soy besos sin amor, caricias sin calor.
Solo soy miradas perdidas que se pierden en la distancia.
Solo soy negro, negrura inmensa como la nada.
Solo soy silencio, el que aguarda tus palabras.
Solo soy una silla ocupada, un espacio mal usado.
Solo soy lágrimas que brotan sin explicación.
Solo soy puertas cerradas y ventanas sin cristal.
Solo soy locura, tontunas y otras cosas sin sentido.
Río, claro que río, porque sé cómo hacerlo.
Y puedo tocarte y cogerte la mano como antes...
Beso, claro que beso, moriría si no pudiera tenerte.
Y puedo acariciarte recorriendo todo tu cuerpo.
Pero al final, no soy nada. Me siento como el viento, inquieto, que va y viene, que enreda tu pelo, que cierra puertas de golpe, que atrapa pensamientos en la corriente, pero al final se va y abandona todo lo que tocó.
Si muriera, ¿quién me recordaría? Alguien volvería a ocupar mi silla, cambiaría el montón de tonterías que tengo en la mesa por orden y concierto. Alguien habrá que hable, de cosas con sentido, que te ame hasta la saciedad, que te bese, te acaricie y te mire como a nadie. Será colores y habrá vida a cada paso, todos la querrán y la admirarán, habrá sonrisas y puertas abiertas cada vez que llegue a algún lugar...
Entonces, ¿dónde quedaré yo? Una lápida grabada con mi nombre, cerca de la de mi abuela, sólo pido eso.
miércoles, 9 de abril de 2008
Camino de esperanza
Publicado por
Arioleta
Últimamente navego entre aguas más calmas, más limpias, casi cristalinas.
Parece que la tormenta se ha dado un respiro y ahora sólo corre una leve brisa por mi ventana.
Por el momento he aparcado la idea del suicidio, ya no me parece viable y tampoco una salida a este temor que me sigue acechando aún en la distancia.
Dejadme disfrutar del poco sol que ahora trata de abrirse paso entre la nubes, sentir su calor en mi cara, en mi cuerpo, sentir que estoy viva de nuevo, que mis pasos parecen querer llevarme a buen puerto.
Hoy me siento distinta.
Hoy mi día me ha ofrecido algunos colores que han abierto un camino de esperanza...
Parece que la tormenta se ha dado un respiro y ahora sólo corre una leve brisa por mi ventana.
Por el momento he aparcado la idea del suicidio, ya no me parece viable y tampoco una salida a este temor que me sigue acechando aún en la distancia.
Dejadme disfrutar del poco sol que ahora trata de abrirse paso entre la nubes, sentir su calor en mi cara, en mi cuerpo, sentir que estoy viva de nuevo, que mis pasos parecen querer llevarme a buen puerto.
Hoy me siento distinta.
Hoy mi día me ha ofrecido algunos colores que han abierto un camino de esperanza...
martes, 1 de abril de 2008
Miedo
Publicado por
Arioleta
El miedo es parte de todo lo que hacemos; la duda, inevitable; y, la conciencia, esa que algunos ni conocen, martillea mi cabeza si hago una cosa cuando pensé otra distinta.
No importa hacia donde mire, nunca veo luz. No importa hacia donde dirija mis pasos, siempre acaban en el mismo sitio, en un espacio pequeño, sin luz, frío y lúgubre, con una única silla en el centro del habitáculo que no permite descansar aunque quisiera.
A veces tengo la sensación de que alguien me sigue, de que hay alguien más en este inmenso espacio vacío porque oigo sus voces, sus susurros; no soy capaz de adivinar lo que dicen, pero están ahí, casi puedo olerlos, incluso, creo que he llegado a rozarlos. No sé quienes son, no dan la cara. Tampoco sé si quiero conocerlos. Prefiero el silencio, prefiero estar sola. Tengo miedo a saber qué ocurrirá mañana, no quiero que llegue mañana.
Diario de mi suicidio 5. La verdad
Publicado por
Arioleta
¿De veras pensabas que podría responder con la verdad a tu pregunta? ¿Que te daría un sí, así, sin más?En la primera página de este absurdo diario pedí que nadie me preguntara, que no se preocuparan por mí, ¿para qué? ¿Cambiaría en algo tu vida que yo aclarara mis ideas?
Te agradezco la preocupación.
Aún no tengo muy claro, -la verdad-, si solo soy un personaje de ficción, yo misma disfrazada con la piel de un suicida que busca el amparo de otros o si es cierto todo esto que escribo, porque hay mucho de verdad en lo que cuento, en lo que digo que siento. Intento disfrazarlo de ficción, adornarlo con otros nombres y otros sitios, pero en mi imaginación soy yo la que está escribiendo, la que sufre, la que llora, ¿sólo en mi imaginación?
Cómo es posible llevar un día a día sin saber quién eres en realidad, ¿acaso tú lo sabes? ¿Crees conocerme lo suficiente para volver a afirmar con firmeza "te veo bien"?
domingo, 30 de marzo de 2008
La carta
Publicado por
Arioleta
Querida mamita,
No sé qué pasa, no soy capaz de hilar más de tres frases seguidas. Y es que ni aún estando a tu lado me atrevo a contarte cómo me siento. No es miedo, es sólo lástima; lástima por mí misma.
No sé decirte cuándo empezó y mucho menos si acabará alguna vez. Recuerdo que ya te conté alguna vez que desde que murió la abuela no soy capaz de sacar de mi cabeza el rencor que siento hacia mí misma por no haber sido capaz de pasar más tiempo a su lado, sentía tanto miedo al verla consumirse que preferí huir, y eso jamás podré perdonármelo. Creo que fue a partir de entonces cuando comencé a sentir un temor cada vez más negro a perderte. Un temor que últimamente creo que ha empezado a tomar forma, casi puedo sentirlo correr por mis venas a sus anchas, se encuentra como en su casa, se adaptado a mis medidas y ahora no quiere irse.
Ese miedo, ese temor que crece poco a poco ha destintado mi iris y ahora todo se ha tornado en grises, incluso he dejado de percibir olores y todo lo que me rodea tiene un aroma rancio que me cala hasta los huesos.
Tengo miedo, tanto miedo, a no saber qué es esto, miedo a no saber combatirlo.
De un tiempo a esta parte pensé que la mejor forma de recuperar los colores era reconquistando el mundo, así que decidí hacer de todo, ayudar a quien pudiera, colaborar en mil sitios, y seguir trabajando; pero no ha resultado la medicina correcta y lo peor es que ahora siento que tengo doble ración de todo: grises, olor a rancio y esta soledad que se ha empeñado en echar a mi sombra y ocupar su lugar.
No quiero preocuparte. Ni siquiera quiero que leas esto, pero necesitaba escribirte...
Con todo el cariño del mundo, tu hija que te quiere.
Ariola
No sé qué pasa, no soy capaz de hilar más de tres frases seguidas. Y es que ni aún estando a tu lado me atrevo a contarte cómo me siento. No es miedo, es sólo lástima; lástima por mí misma.
No sé decirte cuándo empezó y mucho menos si acabará alguna vez. Recuerdo que ya te conté alguna vez que desde que murió la abuela no soy capaz de sacar de mi cabeza el rencor que siento hacia mí misma por no haber sido capaz de pasar más tiempo a su lado, sentía tanto miedo al verla consumirse que preferí huir, y eso jamás podré perdonármelo. Creo que fue a partir de entonces cuando comencé a sentir un temor cada vez más negro a perderte. Un temor que últimamente creo que ha empezado a tomar forma, casi puedo sentirlo correr por mis venas a sus anchas, se encuentra como en su casa, se adaptado a mis medidas y ahora no quiere irse.
Ese miedo, ese temor que crece poco a poco ha destintado mi iris y ahora todo se ha tornado en grises, incluso he dejado de percibir olores y todo lo que me rodea tiene un aroma rancio que me cala hasta los huesos.
Tengo miedo, tanto miedo, a no saber qué es esto, miedo a no saber combatirlo.
De un tiempo a esta parte pensé que la mejor forma de recuperar los colores era reconquistando el mundo, así que decidí hacer de todo, ayudar a quien pudiera, colaborar en mil sitios, y seguir trabajando; pero no ha resultado la medicina correcta y lo peor es que ahora siento que tengo doble ración de todo: grises, olor a rancio y esta soledad que se ha empeñado en echar a mi sombra y ocupar su lugar.
No quiero preocuparte. Ni siquiera quiero que leas esto, pero necesitaba escribirte...
Con todo el cariño del mundo, tu hija que te quiere.
Ariola
Diario de mi suicidio 4. Extraños.
Publicado por
Arioleta
Son solo palabras. Palabras que disfrazan intenciones. Miedos que no saben dar la cara, pero se empeñan en quedarse muy dentro. Instintos dormidos. Concesiones desconocidas.
Me encuentro perdida, y por más que me empeño en fijar un rumbo no sé por dónde empezar.
Os parecerá mentira, pero lo que más me ha sorprendido de estos días de atrás en los que inicié este absurdo diario de mi suicidio es que nadie de mi entorno se ha dado cuenta de nada. He invitado a algunos a visitar mi blog, pero nadie tiene tiempo para escucharme y menos para leerme.
Mi madre sí ha notado algo. A través del teléfono, en la última conversación que mantuvimos, algo debió de olerse porque le confesó a mi hermana que estaba preocupada, me notó triste. Es cierto. Suelo ser risueña, buscarle lo mejor a todo, sacar la parte cómica de cada situación, pero últimamente no soy capaz, es que todo se ha tornado gris y ha perdido el olor y no sé cómo arreglar esa situación...
Esta pena tan honda que tengo aún no ha dado la cara, aún no se ha manifestado físicamente, al menos, de cara a los demás, porque esos ratos en los que lo único que hago es llorar y llorar los dejo para la intimidad.
Soy una mierda, una cobarde que no merece vuestros ánimos. No soy capaz de decir a los que más quiero lo mal que me encuentro, que algo va mal y que creo que esto que aún no tiene nombre empieza a empeorar.
Los únicos que habéis dejado vuestro olor, vuestra esencia sois vosotros, los extraños, los desconocidos que habitáis es mi misma esfera, que entendéis el dolor que se derrama entre líneas (Mil gracias).
¿Qué es lo que hago mal? Necesito que alguien me diga en qué fallo, en qué me equivoco. Necesito... ¿ayuda? Y sobre todo, valor para pedirla.
Me encuentro perdida, y por más que me empeño en fijar un rumbo no sé por dónde empezar.
Os parecerá mentira, pero lo que más me ha sorprendido de estos días de atrás en los que inicié este absurdo diario de mi suicidio es que nadie de mi entorno se ha dado cuenta de nada. He invitado a algunos a visitar mi blog, pero nadie tiene tiempo para escucharme y menos para leerme.
Mi madre sí ha notado algo. A través del teléfono, en la última conversación que mantuvimos, algo debió de olerse porque le confesó a mi hermana que estaba preocupada, me notó triste. Es cierto. Suelo ser risueña, buscarle lo mejor a todo, sacar la parte cómica de cada situación, pero últimamente no soy capaz, es que todo se ha tornado gris y ha perdido el olor y no sé cómo arreglar esa situación...
Esta pena tan honda que tengo aún no ha dado la cara, aún no se ha manifestado físicamente, al menos, de cara a los demás, porque esos ratos en los que lo único que hago es llorar y llorar los dejo para la intimidad.
Soy una mierda, una cobarde que no merece vuestros ánimos. No soy capaz de decir a los que más quiero lo mal que me encuentro, que algo va mal y que creo que esto que aún no tiene nombre empieza a empeorar.
Los únicos que habéis dejado vuestro olor, vuestra esencia sois vosotros, los extraños, los desconocidos que habitáis es mi misma esfera, que entendéis el dolor que se derrama entre líneas (Mil gracias).
¿Qué es lo que hago mal? Necesito que alguien me diga en qué fallo, en qué me equivoco. Necesito... ¿ayuda? Y sobre todo, valor para pedirla.
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