domingo, 31 de mayo de 2009

Una vez más

Cerraste los ojos por última vez.
Todos quedamos en silencio, parecía que con tu último aliento se hubiera parado el tiempo... Se oyó a alguien romper a llorar, tu hermano salió de la sala para comunicar la noticia. El resto nos mirábamos a los ojos como si aún no pudiéramos asumir lo ocurrido.
Alguien cogió mi mano fuerte. Mis ojos estaban empañados en lágrimas y no pude distinguir quién fue, pero su tacto, su candor, su cariño me eran familiares. Me cogió de la cintura, se acercó dulcemente a mi cuello. Pude notar el calor de su aliento en mi oído mientras me susurraba...
Te quiero, siempre te querré...
Giré la cabeza hacia tu voz y me besaste en la mejilla. Secaste con tus manos las lágrimas que corrían por mi cara y despacio te acercaste a mí y me abrazaste una vez más.

martes, 26 de mayo de 2009

Perdón

Me pediste perdón y por todo lo que nos unió, te lo concedí.
Me pediste comprensión y por todo lo que vivimos juntos, te consideré.
Pero no me pidas que olvide porque el daño ya está hecho.
Ahora te pido paciencia porque las heridas tardan en cerrar.

lunes, 25 de mayo de 2009

Dolor

Necesito llorar este dolor tan mío; no exagero, sus palabras me han dolido.
Dejadme sentir que pierdo lo que nunca he tenido... Descubrir que de todo
De todo lo que nos dimos y sentimos, de eso no quiero más que olvido.
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Y seguir hacia delante, sin mirar atrás, por tópico que suene es, y será,
La única salvación de este vacío. Recordar que vivimos es abrir la herida
y saber que anduvimos es reconocer que sentimos y que me dueles dentro.
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Ahora deseo de nuevo los silencios que antaño alimentaron tantos versos.
Llevaba demasiado sumida en la felicidad de sentirme amada y con esto...
Debo volver a mi sentido, a mi yo más seguro, al que no se pierde sola
Porque nunca estuvo acompañada, fue solo una confusión, un anhelo.
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Me quedan tantas letras como lágrimas por derramar, así sabrás siempre
Que cada sentimiento puro, dolido, capricho cual destino, será tu culpa.
Tu motivo, mi desdicha, tus pasos, un futuro incierto que espero no vuelva
A cruzarnos porque no te conoceré ni jamás lo habría querido.

Soy humana, soy piedra

Ahora lo entiendo... No sé cómo he podido estar tan ciega durante tanto tiempo, cómo he podido confundirme hasta tal punto; pero no importa, caer hasta el infierno no era más que un paso obligado en el camino, descubrir que estoy sola no es nada nuevo, pero siempre es doloroso...
Hoy me roto, me he vuelto a romper en mil pedazos; llevo un rato recomponiendo e intentando asumir que la única culpable de esta situación soy yo por haberme confundido, por haber malentendido palabras y miradas amables, por haberlas hecho amigas sin ser más que formas educadas, no más. Y ahora solo os ruego, os suplico, que la próxima vez que os pregunte por vosotros, por la salud o la familia, me dediquéis un simple "no te importa" porque así me recordaréis que estoy hecha de remiendos y apaños, que utilicé pegamento para reinventar mi alma.
Sí, es necesario. Así como pediros disculpas por mi error, por haceros perder tiempo conmigo, por dejar vuestras palabras en mi mesa y devolverme la sonrisa: lo siento. A partir de ahora os llamaré por vuestro nombre completo para que cada vez, al pronunciarlo, me recuerde este dolor, que no sois más que eso, compañeros, que no debo confundiros.
Evitaros es la solución, es mejor estar sola, no sufrir mas que por lo propio y dejar lo ajeno para otros.
No sé durante cuanto tiempo permanecerá callado mi corazón, ya no explotará, está escaldado de naufragios. Intentaré ser la roca que un día me dijeron, llevar una piedra sin latido y dejarme de arcilla blanda que solo me lleve al olvido. Inventaré una mirada fría, una sonrisa vacía y volveré a la soledad, mi destino, mi amiga, la única que no me falla, la que siempre me recibe con los brazos abiertos.
Ahora siento dolor..., aún me dura, sigo siendo humana.

domingo, 24 de mayo de 2009

Amar, odiar

También se amar, con tanta intensidad como odiar. Soy dos partes de un todo.

Sin piedad

Alimentas mi odio. El espacio se me hace eterno a tu lado y nada es como era antes de ser. Los sentimientos pierden su calor y el olvido encarece al alma que se empeña, desaliñada, en mantener las formas para no perder el apetito.
¡Quién te necesita, dime! ¡Quién! Ni yo te quiero cerca de mí, ni tú mismo y no lo sabes. Estás podrido por dentro, mientes más que hablas, escupes veneno en cada paso y prometes falsas esperanzas.
Pero porqué te sigo buscando... Te lo diré: hiciste daño a un amigo y el daño pasó a mi vida, me hiciste daño, maldito, y yo nunca perdono cuando se trata de heridas que no cicatrizan. Así que sé cauto en tus decisiones porque estaré acechando en cada momento, esperando un error tuyo para decirle al mundo... Miradlo, miradlo bien, la estupidez tiene nombre y apellidos, da valor al que no tiene proporcionándole un velo para disimular la carencia de humanidad de la tanto adolece. Y te aseguro que no tendré piedad, no, ni lo pienso.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Envenenados

Somos manzanas podridas, manzanas que brillan por fuera y que por dentro rebosan maldad; si muerdes, sangrarán tus encías y el sabor dulzón de la carne se tornará veneno en tu boca, y cuando quieras escupirlo será tarde, estarás perdido. Vomitarás tu vida, tus recuerdos, ya no tendrás sentimientos, serás uno más, envenenado de envidias y mentiras, de malos sentidos, enfermo de ira. Solo serás otra manzana más envenenada en el cesto.

Derramo silencios

Silencio, aún quedan en mi piel alguna de tus caricias recorriendo sentimientos, agarrándose desesperadas al recuerdo del momento.
Silencio, aún puedo oír tu respiración dormida junto a mí, en nuestro lecho, y pasear por tus sueños con tal de permanecer siempre a tu lado.
Silencio, tras la pasión vendrá la despedida y una vez más volveremos a ser cual Romeo y su Julieta separados por el destino.
Ahora... Grito, con todas mis fuerzas al viento, grito tu nombre junto al mío para que el ruido disimule mi desconsolado llanto, mi tristeza que de nuevo vuelve a reinar en mi casa, en mi cama, en mis manos y las palabras que derramo.

viernes, 1 de mayo de 2009

Prometo volver

Os dejo como llegué, con el silencio, con la sinuosidad de mis movimientos intentando evitar rozar siquiera vuestros corazones, con la única intención de dejar caer mis palabras por los rincones para evitar que estallara mi corazón de locos sentimientos.
Os dejo por un tiempo porque necesito ordenar mis ideas, porque llevo una temporada desbordada por lo que me rodea, por malos entendidos, por malas intenciones, desvaríos de otros que a mí también me afectan, y necesito un descanso. Necesito descansar mi llanto y mi torpeza, me estoy volviendo débil por momentos y al final este dolor acabará conmigo.
No os preocupéis por mí, no he llegado al límite, tampoco pienso abandonarme. Es solo un alto en el camino para tomar aire despacio, recobrar los sentidos y decidir de nuevo mi destino.
Me tomaré 7 días para construir de nuevo mi mundo, me reencontraré con el hombre, forjaré la tierra que quiero para mis hijos, alimentaré a los animales y los ríos, devolveré la esperanza a tus ojos, haré en seis días lo que jamás me atreví y el séptimo, descansaré... Y volveré para contaros, para deciros, que siempre os llevé en mi corazón.

miércoles, 22 de abril de 2009

El último beso

Decidí esperar, no sabía quien podría venir a casa y además no esperaba visitas. Si volvía a sonar el timbre me acercaría despacio, sin hacer ruido para asomarme a la mirilla y decidir después. Pero no volvió a sonar, y con cierta decepción, casi queriendo que alguien viniera, me fui con la angustia y la pena de seguir estando un día más sola en mi casa, en mi habitación, en mi cama; me fui a esconderme bajo el edredón a la espera del juicio final.
Dormí y dormí, no sé las horas... Solo me levanté para echarles de comer a los gatos y limpiarles la arena; nada más.
A los pocos días volvieron a llamar al timbre. ¿Qué hago? ¿Me levanto? Qué pereza... Pero, ¿y si es él, y si ha decidido volver? Esas palabras resonaron en mi cabeza y cuando quise darme cuenta estaba descalza, tras la puerta principal, moviendo la tapa de la mirilla. La muerte llamaba a mi puerta, la negra parca con su arma letal. Bajé la mirada y me eché a llorar. Miré a mi alrededor, todo parecía haberse vuelto gris, no había más que silencio y con la mano temblorosa abrí la puerta...
Como último deseo Ella se presentó frente a mí como si fuera él -hermoso y cruel deseo-, pero quise morir en sus brazos y besar su boca por última vez.

El valor de tu ausencia


Tengo una pena que me acompaña allá donde vaya, que le ha robado el brillo a mis ojos, el sonido a mi risa y oscurecido mis pasos.
Tengo un dolor que no cesa, que me atormenta de día y de noche, cada vez que pronuncio tu nombre, cuando saboreo tu recuerdo.
Tengo un vacío en el alma que me impide continuar, una tristeza inmensa que pesa más que los años.
Y es que el silencio en mi casa se me hace amargo, pesado y largo, tan largo mientras espero tu regreso...

jueves, 9 de abril de 2009

Perdona

Perdona, por todos los besos que no ti, por las miradas a destiempo, por las caricias perdidas en el viento.
Perdona, por los abrazos insulsos, por las palabras vacías y el sonido sordo de mi voz cuando decía te quiero.
Perdona, porque no fui capaz de amarte como mereces ni aprendí a odiarte como quisiera.
Son deseos, sentimientos encontrados, cansados de caminar sin rumbo fijo por el mismo sendero.

lunes, 6 de abril de 2009

Adiós sin despedida

Hoy no he podido darte las buenas noches y me voy a la cama, resignada, sin ganas porque me falta algo... Me faltas tú.
Desde que te fuiste me prometí a mí misma que no pasaría un día en el que no me despidiera, en el que no te dejara un mensaje o una llamada perdida, en el que no recordara alguno de tus besos y esos abrazos que tanto me alimentan.
Hoy no he podido despedirme de ti y se me parte el alma. No quiero pensarlo, pero lo hago, y es que debo vivir cada día como si fuera el último. No quiero dejarte -ni que me dejes- sin que sepas que lo eres todo para mí. Así que me voy a dormir con mil lágrimas diciendo en alto, por cada rincón de mi casa que aún preserva tu esencia, que.. me faltas tú.
Descansa mi niño, duerme tranquilo. Ya he recobrado la calma. Desde ahora velaré tus sueños hasta mañana que me despida solicitando ese amor que hoy no te di.
Te quiero.

Dolor de cabeza

Ya no merece la pena seguir luchando. Me siento como si cortara humo con una espada de papel. Haga lo haga él siempre será más grande, más fuerte que yo; y por más que me empeñe en alejarlo de mí no consigo siquiera moverlo un centímetro del suelo.
Vive aquí, en mi casa, duerme en cama, come en mi mesa, de mi mismo plato. No cesa de mirarme fijamente a los ojos, a veces noto como aprieta sus manos contra mi nuca, como estruja mi cabeza y aprieta mi corazón, ciñe toda su fuerza contra mi cuello y me deja sin respiración...
Quisiera morir en una de estas, dejar de sufrir de una vez. Ya no valen de nada las mil pastillas que me recetaron, ninguna sirve contra él.

Fin

Quisiera dejarme llevar por la lluvia, mojada de recuerdos.
Quisiera olvidarme en el papel, en la tinta de tus versos.
Quisiera quedarme en fotografía, al fondo de un cajón.
Quisiera que dejara de dolerme este inmenso dolor.
Quisera hablar aromas de sentimientos puros.
Quisera acabar con él de una vez por todas.
Quisiera pintar los huecos de su ausencia.
Quisiera azular los espacios en blanco.
Quisiera no tener que querer más.
Quisiera olvidar y no puedo.
Quisiera amar, sin más.
Quisiera no seguir ya.
Quisiera mi morir.
Si tú quisieras.
Te querría.
Yo solo.
Sola.
Fin.

sábado, 4 de abril de 2009

Te amaré y después

Te amaré, te amaré como al mundo.
Te amaré aunque tenga final.
Te amaré, te amaré aunque en lo profundo.
Te amaré como tengo que amar.

Te amaré, te amaré como pueda.
Te amaré aunque no sea la paz.
Te amaré, te amaré lo que queda.
Te amaré cuando acabe de amar.

Te amaré, te amaré si estoy muerto.
Te amaré al día siguiente además.
Te amaré, te amaré como siento.
Te amaré con adiós, con jamás.

Te amaré, te amaré junto al viento.
Te amaré como único ser.
Te amaré hasta el fin de los tiempos.
Te amaré y después ... te amaré.

Canción de Silvio Rodríguez

Leí una historia de amor incondicional, un historia tan emotiva que cada vez que la repaso no puedo avitar echarme a llorar. El autor tiene esta canción en el post, he querido poner la letra por si alguien no la conoce, lo mejor es oírla con la música...

Sin conciencia

Cómo decirte que murió de pena, sola y abandonada. Porque no hay palabras para describir la inmensa tristeza que encoge mi corazón cuando encuentro vidas como la suya...
La historia gira en torno a nosotros sin darnos cuenta de todo lo que nos rodea, de la maldad y crueldad de nuestros semejantes, tan indignante, tan humillante, que a veces me avergüenzo de ser su igual. Maltratadores, asesinos. Son nuestros amigos, vecinos o familiares los que asignan el golpe letal sin inmutarse siquiera, sin parpadear, sin conciencia. Así murió ella, sola y abandonada, hambrienta y harta de sufrir, comida por la tristeza, golpeada casi hasta la muerte, en una cuneta, como un trasto inservible...
¿Quién es el animal? ¿Quién?

viernes, 3 de abril de 2009

Volver del viento

Dejé que me llevara todo lo lejos que supiera, por senderos y caminos que nunca recorrí. Descubrí nuevos mundos que ni en sueños pensé que existieran y aún así, a pesar de tanta belleza, de tanta paz y silencio, necesitaba volver a mi casa.
Le supliqué que parara, estaba cansada del viaje, y detuvo su movimiento limpiamente, apenas sentí su aliento.
Me bajé de sus manos y se alejó unos metros, agachó la cabeza pesada de tristeza.
-- Nunca te dejaría, lo sabes. -- Le susurré.
Se dio media vuelta y se alejó con premura.
Por más que corrí tras él no conseguí alcanzarlo. Desandé lo andado, olvidé lo aprendido y desconocí lo sentido. Reencontré mi ruido y mi compañía.
Todo volvió al pasado.
Habiendo transcurrido algunos años, un vacío en mi corazón quedó prendado sin precio ni valor para vosotros, quise cubrirlo de lirios blancos para disimular su tibieza.
Supe de su amor por los recuerdos.
Supe de su calor por el color de sus fotos.
Supe de su olor por la esencia de su velo.
Supe de lo vivido porque dejé de sentir en aquel justo momento...
Tengo en un cajón guardada brisa fresca que me traiga sus besos, pequeños ósculos que antaño fueron pasión.
Espero con impaciencia cruzarme de nuevo en su camino, volver a dejarme a llevar por su viento indeciso..

viernes, 20 de marzo de 2009

Porque...

Miedo.
Porque ayer, aun rodeada de amigos, me sentía invisible.
Porque de camino al restaurante, caminé sola.
Porque de pronto me vi andando, con la mirada perdida, por mitad de la ronda. Vi mi cara iluminada por los faros un coche y grité, grité con todas mis fuerzas desde mi posición de espectador, pero mi otro yo no me oía, continuó caminando con la mirada perdida...
Porque sentí horror y evité mirar.
Porque me encogí y empecé a temblar.
Porque me sentí capaz de eso y de más y nadie se dio cuenta de mi sentimiento.
Porque ya no me detendría nada.
Porque esa loca osadía es por lo que siento miedo...

lunes, 16 de marzo de 2009

No sentir

Quisiera no manifestar mis sentimientos, dibujar una leve sonrisa y no cambiar el gesto de mi cara, que todos piensen que soy feliz, que nada me puede, que nada me afecta...
Quisiera no sentir mi corazón latiendo, desaforado, descontrolado, sin sentido ni ritmo, quisiera mantener un compás constante que no altere nunca mi tensión, que todos piensen que soy feliz, que nada me puede...
Quiera no cambiar de color, palidecer para siempre, que la blancura de mi piel manifieste la nada que siento y una brisa de colorete que diga a que estoy viva, para que todos piensen que soy feliz...
Quisiera no sentir.