viernes, 30 de junio de 2006

Inmóvil

Abrir los ojos. Verme desde fuera, inmóvil, en medio de la jauría. Gente que va y viene en todos los sentidos, que cruzan a mi lado sin rozarme, sin mirarme, nadie me ve...
El viento levanta ligeramente mi falda.
Sigo sin levantar la mirada, pero puedo verme de frente, veo todo lo que hay a mi alrededor.
¿Seré realmente invisible? Quizás pase por la vida sin que nadie se percate de mi presencia, a nadie parece importarle un cuerpo inerte en medio de la calzada.
Escribir una historia sin letras, desperdiciar los segundos, y respirar lento.
Desear parar el tiempo. Volver hacia atrás, mucho antes de nacer, dar una nueva oportunidad, no importa que no exista el día de mañana.
Quizás esto no es más que un sueño, pero se repite demasiadas veces para no pensar en ello.

Una mariposa, en su delicado vuelo, ha venido a posarse en mis manos. Justo en ese instante todo se ha detenido. Mis ojos se han fijado en ella y después de mucho tiempo he vuelto a sonreir.
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