lunes, 13 de junio de 2011

Te echo de menos

Se queda dormida entre mis brazos. Apoya su cabeza y sus pequeñas manos fundiendo sus sueños con mi cuerpo. Sus ilusiones corren como ella, alegre, por mi sangre, acelerando el ritmo de mi corazón. Y la veo feliz, saltando entre flores persiguiendo algo que no alcanzo a distinguir. Me levanto en su misma ilusión vestida de recuerdos y la persigo entre la hierba. Cuando por fin la alcanzo lo encuentro a él, allí tumbado, durmiendo plácido a la luz del verano. Laura me mira y deja caer una lágrima sobre su mejilla... «Ya cariño, yo también lo echo de menos».

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