Cierra los ojos, y respira profundamente durante unos segundos.Relaja el cuerpo y la mente, no pienses en nada.
Respira...
¿Me oyes ronronear?
Es mi corazón que late fuerte por ti...
Un rincón para la palabra, el silencio, para todo aquello que nunca nos dijimos...
Permanece, vive en mí. La tristeza parece haberse quedado definitivamente a mi lado, más aún desde que te fuiste. Hay momentos en los que me pregunto porqué sigo aquí, esperándote si sé que en el fondo nunca volverás...
Me acecha la tristeza, no deja sitio a ningún otro sentimiento que quiera aflorar, de hecho hace ya mucho que no sé sentir otra cosa que no sea frío en el alma y silencio en el corazón, porque eso es para mí la tristeza, frío y silencio...