domingo, 8 de agosto de 2010

Soy tú

Me presento: soy su ausencia. Podría ser muchas cosas más: su recuerdo, sus sentimientos, sus palabras... Pero de todo lo bueno ―o malo, depende de cómo se mire― elegí su ausencia.
Ariola está absorta buscando en su interior algo que no entiende, un objetivo desconocido, un sueño que perseguir. Cree que ya dibujó un boceto por eso busca hacia dentro, repasando su pasado, en lugar de mirar hacia fuera, hacia el futuro.
En mi humilde opinión creo que se equivoca, está obcecada y esta ceguera no la llevará a nada bueno. He tratado de hablar con ella, pero no se deja; dice que necesita estar sola, no pensar en nada, relajarse, centrarse, pero cada vez la veo más perdida.
Estoy preocupada por ella.
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