viernes, 24 de junio de 2011

Reflexión matemática sobre la unidad

Un día alguien viene y dice: «Mira, esto es lo que hay». Aceptas, porqué no, en ese momento te parece la opción adecuada. Firmas un contrato. Con los años hay ciertos elementos de la fórmula que han dejado de funcionar, entre otros, el signo más pierde la verticalidad y ahora solo resta. Y vuelves a plantearte de nuevo tu vida, qué haces, ¿te apartas de la función y te unes a otra ecuación? A mí siempre se me dieron mal las matemáticas, fui por letras puras. Ni los versos ni las rimas han sabido librarme del dilema de la soledad.

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