miércoles, 15 de noviembre de 2006

Noviembre

Noviembre se empeña en regalarnos hermosos días de luz y un calor extraño que acompaña hasta que se esconde el sol, pero en mi corazón hace tiempo ya que se instaló el frío invierno.
Quien me conoce sabe de este sentimiento mío, tema tan socorrido en mis pensamientos por escrito... La soledad, el silencio, la palabra.
Quisiera descubriros que hay, en lugar escondido, una llama caliente que enciende vuestra voz, que brilla con toda la intensidad que la tormenta le permite y está, como un faro a lo lejos, descubriendo el camino, la escapatoria a esta tristeza que se ha hecho amiga.
Por fin me decidí a intentar alcanzar mi libertad; hoy emprendo el camino y a todos os llevo por compañeros.

3 comentarios:

CARLOS ARTURO GAMBOA dijo...

Hola, lindo el título de este blog y nostálgico este escrito novembrino..
Saludos

Anónimo dijo...

Espero que ese nuevo camino sea gratificante y te lleve a la felicidad. Parece que la nostalgia está instalada en tu existencia, y si es así, lo entiendo, ya que resulta complicado alejarse del pasado...

Anónimo dijo...

A mí siempre me ha gustado el mes de noviembre. Me encanta ese tránsito apreciable por días entre el calor que se aleja y el frío que aparece como por sorpresa.
Ánimo con tu melancolía, si es cierto que la llevas como compañera. Sin embargo, pienso que te mereces mejores amigos que esa tristeza, amigos que te hagan sonreír y ser feliz. No les cierres la puerta, aunque te parezca que ahora están lejos y que no hay sitio en tu vida para ellos. Siempre nos queda un huequito para la felicidad, ¿no es cierto?
Un beso y hasta otra.